Viene un look femenino y nostálgico con asimetría
en hombros como las diosas romanas.Vestidos largos en tejidos de
seda, organiza o tafetán que estilizan la silueta y ondean
al caminar. Acompañados de sandalias planas que abrazan el
tobillo.
El blanco y el negro será la combinación estrella.
Aparecen los volúmenes en mangas, vestidos trapecio o pantalones
enrollados en los tobillos.
La tendencia en todo es minimalista, se trata de evitar los excesos
y transmitir pureza y elegancia a través de colores neutros,
siluetas limpias, maquillaje natural y cabellos recogidos.
Las cinturas femeninas marcadas con cinturones ajustados recordando
la mujer de los 50, conviviendo faldas tubo y evasé, gafas
de sol y bolsos estructurados.
En
paralelo, resurge el look “colegiala” con faldas tableadas
a la rodilla, camisas y corbatas. Las faldas mini se combinan con mangas
largas, escotes profundos y tacones altos que combinan una imagen sexy
e ingenua a la vez.
Los bolsos están llenos de detalles: estampados, cremalleras, cadenas,
bolsillos, etc. Para el día serán de talla media y grande
mientras que para la noche optaremos por líneas finas.